Por Vicent Pardo García

Hay un dicho chino que reza: “Un buen médico trata a los sanos y un malo solo a los enfermos.” La medicina preventiva, que tiene en cuenta nuestras debilidades y desequilibrios, ha sido una pieza clave de la teoría china desde hace más de 2000 años.

equilibrio en mtc

Cómo hacer un autodiagnóstico en MTC

El autodiagnóstico no es algo sencillo de realizar y en estados crónicos o graves mejor será consultar a un especialista. Para todos los trastornos, lo esencial será identificar la causa del desequilibrio. Naturalmente, esto es solo el principio, la medicina china tiene en cuenta otros síndromes aparte de la flema, la humedad, o la retención de alimentos, aunque estos sean los más comunes en climas templados, húmedos o fríos.

Los seis factores climáticos (viento, calor, frío, humedad, sequedad y fuego), causas externas de la enfermedad, pueden actuar conjuntamente en forma de humedad-frío, o flema-calor. El viento-humedad, por ejemplo,provoca ciertas enfermedades de la piel. El fuego suele extenderse hacia los órganos internos y causa diversas enfermedades que en medicina occidental se clasifican como bronquitis o gastritis crónica.

Según la MTC, la artritis surge de la combinación de viento, frío y humedad. Los síntomas de los enfermos a menudo empeoran con tiempo húmedo o frío, mientras que a veces con viento y los dolores y punzadas se extienden por varias zonas del cuerpo y afectando a las articulaciones. Los factores externos pueden generar enfermedades de vez en cuando, pero si las controlamos, no dejan de ser pequeñas afecciones superficiales.

La medicina china cree en la prevención temprana de enfermedades y no espera a que el estado empeore y empiece a afectar al equilibrio del Qi o del Yin Yang.
Existen otras dolencias originadas por trastornos internos, como la perdida de ciertas formas de Qi debido al envejecimiento, o el desequilibrio entre los cinco elementos, que origina la hiperactividad de algunos órganos Zang-Fu y la supresión de las funciones de otros. En estos casos, es útil haber identificado ya nuestro tipo corporal, para estar alerta de los potenciales problemas que pueden afectarnos.

Si se entiende el propio equilibrio interior, es posible detectar fácilmente las alteraciones y poner remedio antes de que se deteriore más.

Hacer un diagnóstico es como encajar las piezas de un puzle correctamente.